La percepción del tiempo en los niños es diferente al adulto. Lo organizan en función de sus experiencias (buenas y malas) y no necesariamente en atención a las etapas del calendario. Por ejemplo, saben cuándo fue la mitad del año porque tuvieron las vacaciones de invierno, concluyen que septiembre es previo a octubre porque la celebración del 18 fue antes que Halloween, y recuerdan el verano a partir de los paseos que hicieron y con quiénes jugaron. Esto se llama “memoria episódica”, y se refiere a laorganización de la experiencia a partir de “episodios” relevantes y personales.
En este fin de año, donde el paso de los días pareciera acelerarse, haga una pausa para “cerrar” el año con sus hijos. El ejercicio de mirar hacia atrás, evaluar el 2008, conectarse con lo bueno y lo malo, permite aprender de las experiencias y proyectarse hacia el futuro con una sensación de mayor control sobre la propia vida. Esto es importante para todos, pero especialmente para los más pequeños, ya que ellos aún no tienen clara conciencia de su capacidad de decidir y de cambiar lo que no les gusta. Entrenarlos en la habilidad de mirarse a sí mismos, los conducirá a ser más autónomos, optimistas y a hacerse responsables de sus acciones. Por otro lado, esto también permitirá a los padres conocer lo que fue importante para ellos y a ponerse en sus zapatos por un momento.
Invite a sus hijos a reflexionar en torno a cómo fue este año para ellos, qué les gustó y qué les gustaría que fuese diferente el próximo. Enfatice sus logros, por pequeños que sean, y recuérdele algunos momentos que a Ud. como padre lo hicieron sentir feliz y orgulloso de él. Lo más importante es que esta conversación se dé en un tono agradable (no se trata de un reto por cosas que ya pasaron) e intente no centrarse en la experiencia escolar, porque ésta es sólo una parte de la vida del niño. Si lo desea, pude ayudarse con algunas estrategias prácticas, por ejemplo, propóngale hacer algunos dibujos de las “escenas” más importante para él durante el 2008 o escriban papelitos con lo bueno, lo malo y algunos deseos para luego quemarlos el día de año nuevo en un rito familiar.
Enseñemos a los niños a expresar sus gustos, anhelos y necesidades emocionales.
Mostrémosles con optimismo que la vida tiene de todo, cosas buenas y malas, pero que el futuro siempre puede ser mejor cuando uno toma conciencia de lo que quiere y se esfuerza por alcanzarlo.
Alejandra Flores V.
Psicóloga Educacional
HUMANE VITAE SALUD



es necesario y urgente realizarlo para mejorar nuestra relación con las nuevas generaciones.
Tu dices:
"Enseñemos a los niños a expresar sus gustos, anhelos y necesidades emocionales.
Mostrémosles con optimismo que la vida tiene de todo, cosas buenas y malas, pero que el futuro siempre puede ser mejor cuando uno toma conciencia de lo que quiere y se esfuerza por alcanzarlo."
Te complemento que en ese enseñar, los adultos aprenderemos también a conocer y expresar nuestros, gustos, anhelos y necesidades. Y aprenderemos a ser un poco mas felices y optimistas con nuestras propias vidas..
Felicidades y esperanzas para ti en este próximo 2009 que se avecina
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CaTa